sábado, 24 de abril de 2010

Albunes americanos de los beatles

The Beatles - Discografia Americana (EE.UU)
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Como algunos sabran y otros no, mientras Los Beatles sacaban sus discos en Inglaterra y el mundo (discografia oficial) los estadounidenses no tuvioeron mejor idea que desvirtuar toda su discografia sacando discos paralelamente a los originales (de inlgaterra) con temas mezcaldos entre los discos.

Aca va toda la data de estos discazos....

El primer LP que sacaron en Estados Unidos fue "Introducing The Beatles" (1963). El disco fue publicado bajo el sello de capitol(sello discografico de todos sus posteriores discos), sino por "Vee Jay" una empresa menor del rubro de la musica de aquel entonces) Este disco era basicamente "Please Please Me" pero con la diferencia de que tenioa dos temas menos. No tuvoun exito remarcable ni un nivel de ventas sorprendente... El exito llegaria hasta el dico que viene...
Meet The Beatles (1964)
(conozca a los Beatles)



Este fue el primer disco en salir bajo el selllo de Capitol y primer disco de exito rotundo en EE.UU



1. I Want To Hold Your Hand {Lennon/McCartney} (2:27)
2. I Saw Her Standing There {McCartney/Lennon} (2:56)
3. This Boy {Lennon} (2:16)
4. It Won't Be Long {Lennon} (2:14)
5. All I've Got To Do {Lennon} (2:04)
6. All My Loving {McCartney} (2:10)

7. Don't Bother Me {Harrison} (2:29)
8. Little Child {Lennon/McCartney} (1:48)
9. Till There Was You {Meredith Willson} (2:17)
10. Hold Me Tight {McCartney/Lennon} (2:33)
11. I Wanna Be Your Man {McCartney/Lennon} (1:59)
12. Not A Second Time {Lennon} (2:09)

The Beatles Second Album (1964)



1. Roll Over Beethoven {Chuck Berry} (2:47)
2. Thank You Girl {Lennon/McCartney} (2:05)
3. You Really Got A Hold On Me {William Robinson} (3:03)
4. Devil In Her Heart {Richard B. Drapkin} (2:27)
5. Money (That's What I Want) {Berry Gordy/Janie Bradford} (2:47)
6. You Can't Do That {Lennon} (2:37)

7. Long Tall Sally {Enotris Johnson/Richard Penniman/Robert Blackwell}
8. I Call Your Name {Lennon} (2:09)
9. Please Mr. Postman {Brian Holland/Robert Bateman/Berry Gordy} (2:37)
10. I'll Get You {Lennon/McCartney} (2:06)
11. She Loves You {Lennon/McCartney} (2:21)

The Beatles Second Album (1964)



1. I'll Cry Instead {Lennon} (1:48)
2. Things We Said Today {McCartney} (2:38)
3. Any Time At All {Lennon} (2:14)
4. When I Get Home {Lennon} (2:19)
5. Slow Down {Larry Williams} (2:56)
6. Matchbox {Carl Perkins} (1:59)

7. Tell Me Why {Lennon} (2:10)
8. And I Love Her {McCartney/Lennon} (2:31)
9. I'm Happy Just To Dance With You {Lennon} (1:58)
10. If I Fell {Lennon} (2:22)
11. Komm, Gib Mir Deine Hand {Lennon/McCartney/Nicholas/Hellmer} (2:27)

Beatles '65 (1965)



1. No Reply {Lennon} (2:18)
2. I'm A Loser {Lennon} (2:33)
3. Baby's In Black {Lennon/McCartney} (2:08)
4. Rock And Roll Music {Chuck Berry} (2:34)
5. I'll Follow The Sun {McCartney} (1:51)
6. Mr. Moonlight {Roy Lee Johnson} (2:37)

7. Honey Don't {Carl Perkins} (3:00)
8. I'll Be Back {Lennon} (2:21)
9. She's A Woman {McCartney/Lennon} (3:03)
10. I Feel Fine {Lennon} (2:20)
11. Everybody's Trying To Be My Baby {Carl Perkins} (2:24)

The Early Beatles (1965)



1. Love Me Do {McCartney/Lennon} (2:22)
2. Twist And Shout {Medley/Russell} (2:33)
3. Anna (Go To Him) {Arthur Alexander} (2:57)
4. Chains {Gerry Goffin/Carole King} (2:27)
5. Boys {Luther Dixon/Wes Farrell} (2:27)
6. Ask Me Why {Lennon/McCartney} (2:28)

7. Please Please Me {Lennon} (2:04)
8. P.S. I Love You {McCartney/Lennon} (2:06)
9. Baby It's You {Hal David/Barney Williams/Burt Bacharach} / (2:38)
10. A Taste Of Honey {Ric Marlow/Bobby Scott} (2:05)
11. Do You Want To Know A Secret {Lennon} (2:00)

Betles VI (1965)



1. Kansas City {Jerry Leiber/Mike Stoller}
2. Eight Days A Week {McCartney/Lennon} (2:46)
3. You Like Me Too Much {Harrison} (2:38)
4. Bad Boy {Larry Williams} (2:21)
5. I Don't Want To Spoil The Party {Lennon} (2:36)
6. Words Of Love {Buddy Holly} (2:14)

7. What You're Doing {McCartney/Lennon} (2:34)
8. Yes It Is {Lennon} (2:42)
9. Dizzy Miss Lizzie {Larry Williams} (2:54)
10. Tell Me What You See {McCartney} (2:40)
11. Every Little Thing {McCartney/Lennon} (2:05)

Yesterday...and today (1966)ç

Esta era la tapa original, que se le armaron varios bardos por razones ovias si ves la tapa.........




.....y por eso la cambiaron por esta en las ediciones posteriores.....





que caritas no ??? parece q no les gusto mucho tener que cambiarla jajaja

1. Drive My Car {McCartney/Lennon} (2:30)
2. I'm Only Sleeping {Lennon} (3:01)
3. Nowhere Man {Lennon} (2:45)
4. Dr. Robert {Lennon/McCartney} (2:15)
5. Yesterday {McCartney} (2:08)
6. Act Naturally {Johnny Russell/Vonie Morrison} (2:33)

7. And Your Bird Can Sing {Lennon} (2:01)
8. If I Needed Someone {Harrison} (2:24)
9. We Can Work It Out {McCartney/Lennon} (2:15)
10. What Goes On {Lennon/McCartney/Starkey} (2:51)
11. Day Tripper {Lennon/McCartney} (2:50)


Este fue el ultimo disco propio de la discografia de EE.UU, luego se acoplaron a la original...

espero que haya servidfo de algo


y ya que estamos cerramos con un tema d la epoca en el primer concierto de rock realizxado en un estadio....que capos, por diosss




link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=GMrKKDNgt5g



adioss.!

viernes, 23 de abril de 2010

A la venta un legendario manuscrito de John Lennon



Más de 500.000 euros espera recibir la casa de subastas Sotheby's de Nueva York por la venta del manuscrito con la letra de A day in life, la famosa canción de los Beatles que escribió John Lennon en 1967, y que pondrá a disposición del mejor postor el próximo 18 de junio.

La letra del fallecido beatle llena un folio por sus dos caras y contiene tachaduras y correcciones hechas por Lennon con un bolígrafo de tinta roja tras escribir la canción con otro, azul, y un rotulador negro. El resultado es una de las canciones más famosas del pop, desde su idea original hasta la versión definitiva para ser grabada.
A day in life es el último tema del legendario álbum St Pepper's lonely hearts club band, que se posicionó en el primer lugar de las listas de éxitos de Reino Unido por 27 semanas y durante otras 15 encabezó el Billboard estadounidense de los 200 temas más exitosos. La revista Rolling Stone la listó en el número 26 de su compilación de las 500 mejores canciones de todos los tiempos.
Sotheby's apunta que el record de venta de un manuscrito de los Beatles lo tiene All you need is love, por el que se pagó un millón de dólares (poco más de 755.000 euros) en 2005, y describe A day in life como "la canción revolucionaria que marcó la transformación de los Beatles de iconos del pop a artistas",
según publica la BBC.
La polémica detrás de la canción
Supuestamente, Lennon se inspiró en la muerte en un accidente de tráfico de una amiga suya y de Paul McCartney para escribir el tema, pero su letra suscitó la controversia en varios países cuando el disco salió a la venta. La BBC, de hecho, la censuró por la frase I'd love to turn you on, que se interpretó como una invitación al consumo de drogas, mientras que en varios países asiáticos se vendió una versión del disco que no contenía el tema en cuestión.


sábado, 27 de marzo de 2010

The beatles Love


¿Otro recopilatorio de Los Beatles? ? Ya estamos, debe ser otro de esos discos que se sacan al mercado para que los millones de seguidores del inmortal cuarteto de Liverpool se lo pidan a los Reyes Magos. ¿Sí? Pues no, no es lo que aparenta (aunque lo de ponerlo en las tiendas en vísperas de las navidades sí tiene un clarísimo propósito comercial, eso es evidente). ¿Qué es entonces Love? ¿Es cierto lo de que nos permite oír a Los Beatles como nunca antes? Pues sí, es un disco sorprendente.

El proyecto se concibió hace más de seis años. George Harrison y la dirección del famoso Cirque du Soleil (el Circo del Sol) tenían una relación de amistad y de mutua admiración que llevó a la organización de un espectaculo que girase en torno a Los Beatles. Como se necesitaba música original del cuarteto, se pensó que no sería mala idea que Sir George Martin y su hijo Giles remezclasen algunas canciones del grupo. Lo que al principio no iba a ser más que eso, terminó siendo una labor de remezclas experimentales. Pero los Martin no se limitaron a volver a mezclar los viejos temas para resaltar determinados aspectos, sino que crearon nuevas versiones de algunos clásicos de Los Beatles, usando una habilidosa versión del 'corta y pega'. Así, una pista de guitarra de determinada canción se insertó en otra distinta, elementos de una grabación terminaron en otra, se fundieron temas... y lo que salió es Love, 78 minutos (81, en algunas versiones) de música beatle, vista desde otro punto de vista. Una iniciativa que resulta muy original e interesante.

En Love no hay nada que no fuese grabado por Los Beatles en su día. Todo el material procede de las cintas originales custodiadas en Abbey Road. Sólo se ha añadido un nuevo cuarteto de cuerda en una canción, contando con el permiso del recordado George Harrison. Lo que los Martin han hecho es crear un tapiz sonoro, troceando temas, uniéndolos, dándoles nueva forma. Y todo con el permiso de Paul McCartney, Ringo, y las familias de George y Lennon. Estamos ante un disco oficial.

La pregunta que se estan haciendo muchos aficionados es la siguiente: por muy interesante que sea el resultado (que lo es), ¿se puede hacer eso con las canciones de Los Beatles? ¿No se está pasando del respeto absoluto de hace un par de décadas a un preocupante 'todo vale'? Algo hay de verdad en estas críticas. Los Beatles todavía son un negocio fabuloso y es de esperar que los implicados quieran seguir obteniendo beneficios cuantiosísimos, utilizando cualquier pretexto. Sin embargo, quizá debamos empezar a pensar en el legado artístico del grupo en términos de música clásica; de esta manera, sería susceptible de ser presentado atendiendo a diferentes sensibilidades, siempre que se guardase un mínimo respeto a las composiciones originales. No hay duda de que eso se ha hecho en este nuevoLove, así que respiremos tranquilos y disfrutemos de la magia beatle una vez más.

¿Interesado en desentrañar los entresijos de la historia de Los Beatles y desmontar unos cuantos mitos? Échale un vistazo a La Morsa era Ringo, un libro publicado por Ediciones Lenoir hace justo un año. Lleva camino de agotar su primera edición y sigue siendo nuestra obra más vendido. Por algo será, ¿a que sí?

martes, 23 de marzo de 2010

Let it be


Este sábado se cumplen 40 años del lanzamiento de "Let it be", el álbum que el 8 de mayo de 1970 puso punto y final a la trayectoria del grupo de pop más grande todos los tiempos: los Beatles. En 1966, los Beatles habían tomado la determinación de dejar los escenarios para centrarse en su trabajo de estudio.

Sin embargo, dos años después, y tras la tortuosa grabación del disco conocido como "El álbum blanco", McCartney comenzó a gestar un proyecto que inicialmente se llamó "Get Back" y que buscaba la vuelta de la banda a sus orígenes.

La idea de McCartney consistía en la preparación de nuevos temas que se pudieran presentar al público sobre los escenarios, en directo, y la filmación de todo el trabajo para una película.

Los Beatles se pusieron en marcha, pero los problemas que habían dificultado el trabajo durante la grabación de "El Álbum Blanco" no tardaron en resurgir.

La presencia de la pareja de John Lennon, Yoko Ono, en el estudio de grabación, la muerte del manager del grupo desde sus inicios, Brian Epstein, que dejó a los Beatles sin representación ni liderazgo, y el individualismo cada vez más acusado de todos los miembros de la banda hicieron de la grabación de "Get Back" una "experiencia desagradable", tal y como la describió George Martin, el productor de los de Liverpool.

Lennon y McCartney habían perdido el interés por componer juntos y el ambiente estaba tan cargado que Harrison abandonó la banda durante diez días.

Sólo la presencia del teclista Billy Preston, que se unió a la grabación de algunos temas, consiguió calmar los ánimos durante un tiempo.

Sin embargo, en la película resultante de la filmación de las sesiones de estudio quedaba patente que McCartney, Lennon, Harrison y Starr ya no funcionaban como banda.

El proyecto se abandonó temporalmente por la grabación de "Abbey Road" y no se retomó hasta principios de 1970 de la mano del productor estadounidense Phil Spector, conocido por su característico muro de sonido.

Después de barajar otros escenarios como una barca en el Támesis o el desierto de Túnez, los Beatles dieron un concierto, el último de su carrera como conjunto, en la azotea del edificio de Apple Corps en el número 3 de Savile Row, la calle de los sastres a medida de Londres, para presentar "Let it be".

En el estudio, Spector añadió al material grabado un año antes fondos orquestales y coros. El disco resultante, el único no producido por George Martin, no agradó a McCartney, que había concebido el proyecto como un álbum con sonido en directo.

Para resarcirse, en 2003, McCartney lanzó "Let it be...Naked", una reedición con su propia versión del material original.

El proyecto, gestado como "Get Back", como una vuelta al rock and roll y los conciertos que habían caracterizado a la banda en sus inicios, concluyó como "Let it Be" (Déjalo estar) y con la separación de los de Liverpool.

McCartney había decidido dejar la banda y el 10 de abril de 1970, una semana antes de la salida de su primer trabajo en solitario, anunció la disolución del grupo en una entrevista en la que descartaba volver a trabajar con Lennon.

Con este anuncio, McCartney no sólo contravino la petición de sus compañeros de retrasar el lanzamiento de su nuevo disco, muy cercano en el tiempo a la salida de "Let it be", sino que se adelantó a Lennon, que seis meses antes ya había comentado su intención de dejar los Beatles pero que no lo hizo público porque estaban a la espera de solucionar algunos problemas de representación.

"Siempre estaba buscando una excusa para dejar los Beatles, pero no tenía valor para hacerlo. La semilla estaba plantada desde que dejamos los escenarios, pero me asustaba la idea de abandonar el palacio", reconocería Lennon diez años después.

"Let it be " consiguió ser número uno en la lista estadounidense de éxitos Billboard durante tres semanas y la banda sonora de la película se llevó un Oscar.

Sin embargo, la crítica no acompañó al álbum de despedida de los Beatles, que el crítico de la influyente revista "New Musical Express" Alan Smith definió como "un epitafio roñoso, una lápida de cartulina, un triste y cutre final para un grupo que hizo borrón y cuenta nueva en la música pop".

Abbey Road


Abbey Road es el duodécimo álbum de estudio publicado por la banda británica de rock The Beatles, considerada por muchos su obra cumbre, editado en el año 1969. Las grabaciones deAbbey Road comenzaron en abril de 1969, haciendo de este el último álbum grabado por la banda, ya que Let It Be, lanzado en 1970, había sido grabado con anterioridad. Fue lanzado el26 de septiembre de 1969 en el Reino Unido, y el 1 de octubre del mismo año en los Estados Unidos.

El álbum fue producido y orquestado por George Martin, con Geoff Emerick como ingeniero de grabación y Tony Banks como operador de cinta. Participó también, como asistente de grabación, Alan Parsons.1

El álbum se caracterizó por la presencia de un medley en el lado B, una larga pieza de 16 minutos, que constaba de ocho canciones enlazadas una tras otra sucesivamente. El álbum destacó también por contener dos de las canciones más conocidas del guitarrista George Harrison, "Something" y "Here Comes the Sun", popularizando ésta última el uso delsintetizador (Moog) en el rock. La portada del álbum se convirtió en una de las más famosas de la historia de la música, en la cual se representaba a The Beatles cruzando un paso peatonal en el cruce de Grove End Road con la calle Abbey Road, frente a los estudios donde se grabaron casi todas sus canciones desde 1962.

Está considerado uno de los álbumes mejor elaborados por The Beatles, aunque la banda apenas funcionaba ya como un un grupo unido en esa época.2 3 En 2003, ocupó el puesto n.° 14 en la lista realizada por la revista Rolling Stone de Los 500 mejores álbumes de todos los tiempos

yellow submarine


En la época que se lanzó el álbum, mucho de lo que contenía no era nuevo. "Yellow Submarine" ya había aparecido en Revolver en agosto de 1966. "All You Need is Love" había sido unsencillo de éxito en 1967, tema que también había aparecido en el álbum estadounidenseMagical Mystery Tour más tarde ese mismo año. "Only A Northern Song" había sido escrita originalmente para el Sgt. Pepper y en gran parte había sido grabada en febrero de 1967.1 "It's All Too Much" se grabó justo antes de que Sgt. Pepper saliera, aunque fue acortada (duraba ocho minutos) para Yellow Submarine. "Hey Bulldog" (grabada en febrero de 1968) y "All Together Now" (grabada en mayo de 1967) sí parecen haber sido escritas especialmente para la ocasión2 3 , aunque Lennon lo había negado con la primera de ellas, grabada durante la filmación del clip promocional de "Lady Madonna".3

La cara 2 del álbum Yellow Submarine presentaba arreglos orquestales (grabados específicamente para el álbum) de George Martin.

"Across the Universe" iba a incluirse en un principio en el álbum, pero fue rechazada en el último momento y dejada aparte hasta que salió en el disco Let It Be, de 1970. De acuerdo con algunas fuentes, los Beatles habían considerado lanzar Yellow Submarine como un EP de cinco temas, sin la partitura de la película pero incluyendo "Across the Universe" como pista adicional.

White album


Con el mundo a sus pies, los Fab Four acaban hasta el gorro de su éxito y se largan a la India a pasar una buena temporada con un Maharishi, comer ácidos y purificarse espiritualmente. No se purificaron en absoluto, pero se fueron con una guitarra acústica y trajeron el esqueleto del que puede ser uno de los mejores discos de la historia.

Hastiados del mundo y de sí mismos, la brecha que se abrió en canal apenas un año después ya deja cuño en los Beatles. John Lennon y Paul McCartney siguen monopolizando la expasión creativa del grupo, en una suerte de sinergia que no alcanzaron ni por asomo en solitario (quizá en el Imagine para Lennon y el Band on the Run para Paul) y ante esta cuasi dictadura creativa encontramos a un George Harrison y un Ringo Starr hastiados, capados y guillotinados compositivamente desde hacía años, condenados a los caprichos y vaivenes de los dos semidioses. Incluso el bueno de Ringo abandonó el grupo durante las sesiones de grabación, por lo que McCartney tuvo que tomar las baquetas en varios temas.

Con Abbey Road convertido en su patio de colegio, desoyendo los consejos de George Martin, su productor de toda la vida, los Beatles deciden asaltar la existencia de muchísima gente con un disco doble complejo, abierto, con multitud de estilos encadenados entre sí sin orden ni concierto que forman un todo armónico, bello, desesperado y profundamente innovador. Su "Sgt. Pepper's..." cambió el mundo de la música, estableciendo la supremacía de los álbumes por encima de los singles. Ahora iban a marcarse un doble disco que a los directivos de EMI les dio miedo desde el principio.

Un disco que llevo oyendo desde mi niñez, porque tiene eso, es un disco en el que cada cual puede encontrar su ratito, de 0 a 99 años, como ponía en los juegos de mesa. El amante de la música bien hecha no encontrará un ratito, sino un doble disco evocador, arrebatador, genial, que combina melodías infantiles y experimentación sin más. Con Yoko Ono haciendo el memo en el local las tensiones crecen. Lennon grababa en un estudio mientras McCartney grababa en el estudio de al lado, sin hablarse, sin mirarse a la cara. Cómo pudieron parir esta obra magna de la música es algo que escapa a la comprensión humana. Es un disco, en mi opinión, perfecto, genial, lleno de melodías memorables, de momentos de desquicio acompañados por puras instrumentaciones simples. Una obra maestra construida a golpe de ácido, hastío y ego.

El primer disco ya es, por si solo, una obra de marfil y oro puro. Desde el asalto de la parodia "Back In USSR", a ritmo de rock clásico y humor negro, los dos genios de la música que son Lennon-McCartney desarrollan una cosmología única y de altos vuelos, literalmente. La candidez de "Dear Prudence" (compuesto para la hermana de Mia Farrow, que se ve que no tuvo un buen momento con el Maharishi aquel), con sus arpegios, puras diabluras de posturas de guitarra, y su bajo sinuoso. "Glass Onion", una especie de sátira sobre el significado de las letras del grupo, dulce pero hiriente y también con cierto toque agrio. La aparentemente inofensiva "Ob-La-Di Ob-La-Da", saltarina e inconsciente, y a pesar de ello genial. Eso es este disco, un conglomerado de métodos, experimentación y genialidad. Robando los equipos que la EMI tenía escondidos en el sótano los Beatles sacan lo que les da la gana, malodías grabadas al revés, vientos, una elegía a los 60 que ya morían. Ya entra la experimentación a golpe de guitarras con las cuerdas sueltas en "Wild Honey Pie", para esa intro clásica que de pronto se convierte en la absolutamente brillante "The Continuing Story of Bungalow Bill", un collage de estribillo pegadizo y balada derrotista.

Las canciones de Lennon y las de McCartney, aunque identificables, se funden en un todo. ¿Necesitaba el grupo todas esas tensiones para dar lo mejor de sí mismos? Pues probablemente. Si los anteriores y posteriores discos de los Beatles son obras magnas, estamos ante el disco vencedor por exceso. Harrison consigue colar la inmensamente melancólica "While My Guitar Gently Weeps", joder, se me pone la piel de pollo solo de escuchar sus primeros acordes. Un tema de autoayuda construido mágicamente con una sola postura de guitarra cambiando la dominante, fugaz, vibrante, con un solo brillante a cargo de Eric Clapton, que se acopla al grupo cual pez en el agua. Un tema magistral con sus apenas perceptibles notas desafinadas que le otorgan exactamente el aire que quieren que se otorgue. Contraataca Lennon y su "Happiness Is a Warm Gun", profunda y cambiante, un tema que ya cultiva la primeriza distorsión de guitarra, directa al cuello, y los cambios de intensidad, sin despeinarse señores.

"Martha My Dear", un baladón precioso, dedicado a la perra (animal, no groupie) de Paul, de nuevo toca la sensibilidad de cualquiera que le dedique una escucha decente, con arreglos imposibles para la época. ¿Cuántos matices, cuánta diversidad podía este grupo conseguir en unos minutos? "I'm So Tired", arrastrada con la voz de Lennon marcando el camino. La absoluta belleza de los arpegios de McCartney en "Blackbird" (la cual quise interpretar con absoluta torpeza debida al alcohol ante el maestro Gargamel), un tema que con sólo una guitarra acústica y unos apenas perceptibles golpes de percusión convierte el oirla en una absoluta catarsis. ¿Qué tenían estos chicos que nunca ha tenido nadie más, antes o después?

Vuelve a meter la cabeza Harrison para "Piggies", una especie de crítica social a ritmo de clavicordio y pura belleza melódica. Al llegar a este punto del disco, cualquiera que tenga mínima sensibilidad musical (y de verdad, creedme que lo siento mucho por quienes no gustan de este disco, y no les acuso de falta de sensibilidad musical) ya está babeante y entregado. "Rocky Raccoon" da una bofetada en la cara, sencilla, lenta, retorcida, con ritmos de vodevil que no abandonarán el disco, una canción a lo Dylan, otro cambio de cuerda.

Ringo hace su aparición como compositor en "Don't Pass Me By". Saltarina, consigue que no desentone con el resto del trabajo, y eso ya es mucho mérito para alguien que sólo se dedicaba a tocar la batería. La gamberrísima "Why Don't We Do It In The Road", con una estructura que se empeñan en copiar miles de grupos pop, creyendo que hacen algo original, una suerte de blues ácido, con una guitarra desquiciante, un slide que parece carecer de sentido, hay que prestar atención, meterse en la música, saborearla lentamente para otro baladón maestro, "I Will", con Paul multiplicándose, llegando al corazón con una melodía que parece simple como beber en un botijo, pero luego resulta que no, que tiene una complejidad no esperada, un fondo extraño e inquietante que Lennon tiene los santos cojones de cerrar con "Julia", dedicada a su madre muerta por atropello, un arpegio que no hay por dónde cogerlo (tóquenla en una guitarra y luego me lo cuentan) convertido en un dulce y bello arranque de melancolía pura, una virginal obra magna.

Y aún así, nos queda un disco entero, uno abre la blanquísima portada y extrae el segundo vinilo, y cuando pasan los escasos segundos del corte de inicio, la absoluta energía rock de "Birthday" nos despierta. Un riff mil veces copiado, con todo el grupo medio berreando "You say it's your birthday", panderetas, vuelta a lo simple tras lo complejo para de nuevo resurgir, como un ave fénix, a construir algo tan desgarrador y emocionante como "Yer Blues". Lennon se arrastra, se desgañita y convierte un blues normal y corriente en un torbellino de sensaciones. De nuevo me pregunto ¿qué coño tenían estos chicos para convertir en himno un blues clásico?

No hay tiempo de preguntas, porque se intenta desentrañar el misterio de los arpegios de la sosegada y calmante "Mother Nature's Son". A estas alturas uno sólo puede preguntarse qué está haciendo el grupo con su cerebro, si es que aún quedan ganas de pensar. La belleza de los pasajes, alambrados por los vientos, te transporta a otra dimensión, a otro reino. Y cuando parece que ahí te quedas aparece de nuevo Lennon para acuchillarnos con la aprentemente banal "Everybody's Get Something to Hide Except Me and my Monkey". De banal nada, es hipnótica, reveladora, un canto a la superficialidad de la vida, los instrumentos se cruzan, campanas, grabaciones al revés, guitarras por un lado, bajo por otro, y todo forma cemento puro.

"Sexy Sadie", un canto a la perversidad del en principio santo Maharishi. Lenta, de nuevo arrastrada por la voz de John, con arreglos de piano que nos llevan al puñetero paraiso y desembocan en "Helter Skelter". Señores, diganme que esto no es proto Heavy, que les acuchillaré sin más. Guitarrazos sostenidos, parones, voz desgarrada mucho antes de que los "pioneros" del género se atrevieran a dejar las escalas del blues ¿Hay algún matiz que estos chicos no bendigan con su presencia? "Long, Long, Long", otro retazo de Harrison, una balada con insólito protagonismo de la percusión, casi hipnótica, que calma la sangre de cualquiera, seguida por una reinterpretación de un single que aparece en Hey Jude, "Revolution 1". El grupo coge una canción que ya tenía y le echa el freno de mano, la revolución ya no es rabia, ahora es calmada y pastosa, arrastrada, ya no es la carga de testosterona rock que era antes. Parece una premonición.

"Honey Pie" suena a cabaret, a vino rancio y mejores tiempos, con su retorcida interpretación de piano, ¿de dónde bebió Queen en sus momentos más teatrales? pues aquí tienen ustedes la respuesta. Un manantial inagotable de inspiración, tan blanco como su portada, este disco crece y crece. "Savoy Truffle", de nuevo Harrison, con un sonido totalmente Beatles, redefiniendo el pop por llegar, abriendo un camino nuevo, a ritmo de acústica y acordeón en "Cry Baby Cry", la típica bajada de nota dominante del acorde, típica ahora, nueva entonces, genial siempre en esta encarnación. Sosegada y tranquila, de pronto llega el apocalipsis de "Revolution 9", un patinaje neuronal, un canto a la experimentación por parte de Lennon y, según él, Yoko Ono. Asfixiante y retorcida. Y ese cierre de disco con "Good Night". Mi hermana me la cantaba para que me durmiera cuando era un criajo (evidentemente me lo ha contado, porque no es que me acuerde). Violines, violas, una apoteosis melódica, cantada con aparente anarquía mientras arpas e instrumentos clásicos salen y se esconden, cogen tu sensibilidad de macho (o hembra) y la exprimen, se la beben, la mecen, la acunan.

Quizá el mejor disco que he oído jamás, una mezcolanza de estilos enhebrados con hilo de oro, hilo de seda que contagió a tantos y tantos grupos hasta el día de hoy. ¿alguien conoce un disco al que tantas bandas intentan imitar sin acercarse ni a su blanca portada desde hace 40 años? ¿No? Lo suponía. Cinco cuernos, y porque no hay diez.